El movimiento libre en la educación infantil

El movimiento es una necesidad humana básica y fundamental. Nuestro cuerpo está hecho y preparado para moverse, de ahí nuestras articulaciones, huesos, extremidades… La necesidad de movimiento es fundamental e imprescindible, ya que si no lo hacemos, nuestros músculos se atrofian, nuestros huesos se debilitan y nuestras articulaciones pierden su función. En los pequeños, el movimiento es una de las bases en las que su desarrollo y crecimiento se va a apoyar. Y no el movimiento tal cual, sino agregando el condicionante ‘libre’. Es decir, los pequeños se tiene que mover por sí solos, haciendo uso de su cuerpo, sus extremidades y su coordinación. Hoy te vamos a hablar del movimiento libre en la educación infantil. De cómo se trabaja en nuestra escuela infantil y de los beneficios que ofrece a los más pequeños.

¿Qué es el movimiento libre?

El movimiento libre es uno de los principios más importantes de la pedagogía Pilker y consiste básicamente en la no intervención de un adulto en el desarrollo psicomotriz del pequeño. No intervenir no significa descuidar. El adulto será siempre la figura y pilar fundamental en su travesía de crecimiento, pero será una supervisión. Por supuesto, cuando el pequeño comience a desarrollar sus habilidades psicomotrices, los entornos donde lo haga deben ser controlados y seguros. Sólo de esta manera, un pequeño crecerá con garantías y de manera adecuada, ganando confianza y control sobre sí mismo. 

Beneficios del movimiento libre en los niños

Como hemos mencionado antes, el movimiento libre favorece el desarrollo psicomotriz, pero no solo se queda ahí. El rendimiento escolar posterior se verá beneficiado gracias a la autoconfianza y al refuerzo de sus capacidades para moverse, tomar la iniciativa, etc… Las habilidades sociales o la comprensión del entorno se consiguen con el movimiento, usando los sentidos y demás. Todo esto repercute en un estado emocional fuerte junto con un bienestar físico correcto.

El método Pilker concibe 3 aspectos primordiales con respecto al movimiento libre:

  • Respeto y apego por parte de los padres, tutores o profesores
  • El juego y la salud física como pilares imprescindibles
  • Actividad libre y autónoma de los pequeños

¿Cómo trabajar el movimiento libre en la etapa infantil?

Lo más importante del movimiento libre y autónomo es garantizar al pequeño un espacio seguro y cómodo en el que se pueda desarrollar. Esto es primordial e inquebrantable. De nada servirá darle autonomía a un niño que no puede hacer uso del espacio porque se hace daño, tiene miedo o no se siente seguro. O incluso porque los objetos y juegos de los que dispone no están adecuados a su edad, necesidades o habilidad. Por otro lado, el pequeño tiene que estar correctamente vestido. Su ropa le debe permitir poder experimentar con su cuerpo y los elementos que le rodean, sin que esta sea un incordio. 

A partir de ahí, un mundo infinito de posibilidades para que los más pequeños hagan uso de su cuerpo y su ingenio gracias al movimiento libre, y se desarrollen lo mejor posible.

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